Piérdete por Álava, pero no te pierdas nada de lo que te ofrece

A veces necesitamos perdernos para volver a encontrarnos.
Álava esconde rincones mágicos en los que respirar hondo, cerrar los ojos y abrir la mente, el corazón… Por eso, perderse es la mejor manera de conocerla.

Pierde la noción del tiempo, pierde la noción de la realidad, pierde tus miedos, pierde todo aquello que no merezca la pena…
¡Piérdete por Álava!

 

¡PIÉRDETE POR ÁLAVA!… PERO NO TE PIERDAS NADA.
VISITA LA WEB DE ÁLAVA TURISMO: www.alavaturismo.eus

Nadie sabe explicar qué es exactamente esa paz interior que llamamos felicidad, pero se parece mucho al sentimiento que produce descubrir Álava. Paisajes, leyendas, sabores…, donde desconectar para conectar con el entorno. Escenarios únicos donde perderte para encontrarte.

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Esta Semana Santa…¡Descubre Álava! La Llanada Alavesa

Situada entre montañas, cruce de caminos, La Llanada Alavesa ha visto llegar, pasar y establecerse a gentes de muy diferentes lugares a lo largo de la historia. Gentes que han dejado sus huellas en estas tierras desde tiempos inmemoriales, en forma de dólmenes (como los de Sorginetxe o Eguilaz), de las construcciones megalíticas, o castros como el Castro de Henaio).

Dolmén de Sorguinetxe. 100 Hoberenak (Zazpi) Arabako Lautadako Kuadrilla.

Ya en la Edad Media por estas tierras de Álava pasó el Camino de Santiago -desde San Adrián hasta el río Ebro- y es por ello que el Arte Románico tiene en la Llanada algunos de sus más interesantes exponentes, como el Santuario de Estíbaliz -patrona de Álava- o las iglesias de Gaceo o Alaitza (del tardorománico).

 

También nos encontramos, como en otros lugares de Álava, villas que conservan murallas de épocas medievales marcadas por enfrentamientos entre reinos y pugnas entre nobles además de palacios y otras construcciones.

Además del Camino de Santiago también atravesaba la Llanada “La ruta del vino y del pescado” -que hoy es el sendero GR38-. Se llamaba así porque los arrieros iban de Oion y Laguardia con vino, hasta la costa de Bizkaia y volvían con pescado, por supuesto seco. En Arbulo ese camino todavía se conoce como “Camino de la Boyería” y “Camino de los Arrieros”. El bacalao y las sardinas viejas, en realidad arenques, fueron los únicos pescados de mar conocidos por nuestros antepasados.

En la actualidad y en cuanto a gastronomía se refiere, la Llanada Alavesa cuenta además de con una interesante oferta en cuanto a servicios de restauración, con productos naturales propios de la zona (como la alubia pinta alavesa) y con un nutrido grupo de productores artesanos de productos como el queso de Idiazabal, miel o el embutido artesano, a los que puede visitarse y conocer así de cerca su elaboración.

Estas vacaciones de Semana Santa son un buen momento para descubrir la Llanada Alavesa, su naturaleza, sus pueblos medievales, hacer una ruta con las iglesias, santuarios y ermitas románicas, seguir de cerca la elaboración del queso de Idiazabal visitando a sus artesanos…

Os dejamos a continuación una imagen -que podéis ampliar- con los horarios de visitas, teléfonos y demás información de utilidad de cara a estas próximas vacaciones.

Más información acerca de todo ello en los siguientes enlaces:

Cuadrilla de LLanada Alavesa/ Arabako Lautadako Kuadrilla

– Dónde alojarme

– Dónde comer

– Centro de Interpretación del Románico en Álava

Una celebración que puede resultar interesante en estas fechas de Semana Santa, es conocer “LA PASIÓN EN HEREDIA”, un vía crucis viviente que tiene lugar el Viernes santo en Heredia y en el que participa gran parte del pueblo.

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