Álava: Historias de amor y desamor

Cruces de miradas furtivas en las esquinas, apasionados encuentros románticos en las alcobas más distinguidas, tristes historias de desamor… Rincones de Álava que han sido testigos durante siglos de un sinfín de momentos propiciados por la visita de Cupido.

Vamos a comenzar nuestro recorrido en el centro de Vitoria-Gasteiz, lugares como lo que es ahora la Virgen Blanca fueron durante tiempo lugares de encuentro en esa época en la que los encuentros eran muy difíciles si no estaban concertados, los más osados aprovechaban que las jovencitas debían acercarse todos los días a las fuentes de la Virgen Blanca a llenar los cántaros para contemplarlas y, quizá, cruzar algunas palabras.

Partiendo de ahí, llegamos a uno de los rincones con leyenda. A la entrada de la Correría se ubica a día de hoy La Malquerida, pero el nombre y el lugar tienen su historia ya que ahí vivió Doña Margarita de Saluces y Foix -la Malquerida-, os lo contamos.

  • LA MALQUERIDA

    Y partiendo del corazón de la ciudad y retrotrayéndonos a otras épocas, viajamos en el tiempo hasta 1520. Álava se encontraba envuelta en la Guerra de las Comunidades, momento en que varios personajes, de los que todos hemos oído hablar, fueron protagonistas de una historia de amor, desamor y odio; se trata de D. Pedro López de Ayala, conde de Salvatierra, representante de la gran nobleza alavesa, comunero alavés y… “ex marido” de Doña Margarita de Saluces y Foix, “La Malquerida”, quien fue su segunda mujer, y que además de que lograr separarse de su cruel marido, tras ser repudiada, consiguió no sólo que obligasen a este a mantenerla, sino que también obtuvo la protección de otro de los grandes de Álava en aquel momento, D. Diego Martínez de Álava, Diputado General desde 1498 y enemigo acérrimo del anterior con quien este se disputaba el control provincial y urbano de Vitoria y Álava.

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(Rincón de La Malquerida. Fotografía de Esther Ayesa)
  • HISTORIAS DE AMOR EN TORNO A LA BATALLA DE VITORIA

img50ac9bc64c09fmontehermosonocturno V CONTENIDOS ALARGADA

La llegada de los franceses también hizo correr los rumores del apetito no tan romántico y sí más carnal de José Bonaparte, de cuyas estancias en el Palacio de Montehermoso se hicieron hasta canciones populares.
El hermano de Napoleón no distinguía entre nobles y sirvientas, y no le importó comprar una noche con la niñera de los marqueses por una importante suma de dinero. Sí se le resistió otra sirvienta, pero lo compensó con las aventuras furtivas en el lecho con la joven marquesa, que le acompañó en su huida tras la batalla de Vitoria.

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  • MÁS HISTORIAS DE LOS PALACIOS DE VITORIA

Y es que tenían razón los que decían que Vitoria es una bella desconocida, o que sigue escondida, agazapada detrás de sus muros medievales, a la espera de una oportunidad, de una llave que abra su portón que da acceso a una historia con mayúsculas y a un compendio de arte clásico y universal.

86641840Y hablando de Palacios y de historias de amor, a pocos metros de Montehermoso se esconde una joya histórica, el Palacio de Escoriaza Esquível o del ‘buen amor’ y sus intrigas palaciegas, la asombrosa vida del médico de Catalina de Aragón, reina de Inglaterra, la increíble historia de amor que se ha esculpido en sus paredes, y la impresión de que bajo un envoltorio de piedras de mampostería de la misma baja calidad que la de las murallas vitorianas se esconde un tesoro de filigrana plateresca.
El patio del buen amor se esconde en su interior y es parada obligatoria para conocer las historias de amor tanto el platónico como el carnal de la mitología griega y romana que narran sus figuras y el gesto que esconde, ya que fue un obsequio de Fernán López de Escoriaza a su mujer.

  • LA CASA DEL CORDÓN

La Casa del Cordón conoció la tragedia de la hija pequeña de Juan Sánchez de Bilbao, “a la que casaron pensando que hacían un buen matrimonio, pero la condujeron a la muerte porque su esposo ya había planeado su asesinato”.

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  • PALACIO AUGUSTIN-ZULUETA

Los edificios hablan pero las historias que cuentan son difíciles de entender fuera de su época. Se cumple un siglo desde que el matrimonio formado por Elvira Zulueta y Ricardo Augustin decidieran construir la mejor casa de Vitoria en el lugar más privilegiado y con los más destacados profesionales de entonces. Fue en 1912, el mismo año que se construyó el “Titanic” en el Reino Unido. El cine ha retratado ese momento efervescente de la historia y la actual sede del Museo de Bellas Artes de Álava tiene algo de plató -¿qué pareja no lo ha utilizado para sus fotos de boda?- donde pervive aquella atmósfera previa al desastre de la Gran Guerra con el toque religioso de la espiritual Elvira, que vivió poco más de un año en su lujosa mansión ya que murió en 1917, fecha a partir de la cual su entristecido marido fue pausando sus estancias en Vitoria, alejándose cada vez más, y durante más tiempo, del recuerdo de su amor perdido. Dejó la memoria de esta historia reflejada en el detalle de la verja que se puede observar en la imagen, donde la pareja se mira por siempre.

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(Fotografía de Esther Ayesa)
  • LAGUARDIA

    Y si aún viajamos más lejos en el tiempo, en esta localidad de Rioja Alavesa, Doña Blanca de Navarra se casó con el Sancho el Deseado de Castilla. Fue un el día 30 de enero de 1151 en Laguardia según cuenta la tradición. Su matrimonio contribuyó a sellar la paz entre los reinos de Castilla y de Navarra. La boda se consideró uno de los acontecimientos más importantes durante siglos y fue celebrada con gran boato por los habitantes del lugar.

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(Fotografía Jose Miguel Rodriguez)
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